Gabriel Acevedo // Pasillo de Documentos e Imágenes Promocionales

“Cuando las puertas del ascensor se abrieron en el piso 22, no podía ubicar la relación entre este hall y la posición del edificio respecto a la entrada. De hecho, olvidé por unos instantes cómo había llegado ahí. La panorámica de la ciudad soleada entraba por amplias ventanas levemente cubiertas de polvo reluciente. ¿Era este el ministerio desde donde se podía ver el mar a lo lejos? ¿Era aquí donde estaban los estudios del primer canal de televisión? “Por aquí, por favor”, me dice el encargado.

Hay un espacio en común entre el mundo de deseos subjetivos y la experiencia de las instituciones modernas, como el estado o el museo. Es un estado de “quasi-escenografía” en donde estas dos dimensiones se distorsionan mutuamente. Ahora, por ejemplo, tuve varios encargos: concebir la imagen institucional del canal de televisión estatal, diseñar la portada de un libro sobre un caso histórico de corrupción y hacer una exposición individual. Hace unos días, mientras corría al lado del mar, pensaba que todo esto demandaba simultáneamente responsabilidad ciudadana y un enfoque personal.

Mientras el encargado me llevaba a través de pasillos de oficinas cerradas, yo trataba de grabar en la memoria todo lo que veía. Esos segundos se convirtieron en horas, días, tal vez años de imágenes, algunas vívidas, otras filtradas por casets de VHS o Betamax. En algún momento mi sonrisa se detuvo frente a la cara del Jefe de Personal, que me dijo que no, no se puede. Gracias de todas maneras, respondí sin dejar de sonreír, pues sabía que en realidad no necesitaba su permiso. Sólo quería conocer el edificio por dentro.”   

G. A. V.

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