La exhibición consiste en una instalación que va evolucionando a lo largo de la duración de la muestra y que ocupa todo el espacio de la galería. Un horno artesanal de ladrillos se encuentra en la parte frontal, del cual nace un sistema de ductos de acero galvanizado que entran por una de las ventanas, transportando el humo por las salas de exhibición. Los ductos atraviesan las paredes de adobe y desembocan en el techo de la casona.

En cada una de las salas se presentan los diversos procesos de la fabricación de ladrillos artesanales, desde la selección de la tierra, el paso por la zaranda, la elaboración de la mezcla y su colocación en gavetas, el secado, y posterior cocción en el horno. El conjunto de ambos elementos, los ductos industriales y la elaboración de los ladrillos artesanales, crea una tensión entre la cultura vernacular y las demandas de modernización. La tierra ha sido utilizada en la construcción desde tiempos ancestrales y es considerada fuente de vida. La utilización de los ductos de metal hace referencia a la industrialización de los recursos y los procesos implicados en este nuevo modo de producción.

Se fabrican 500 ladrillos semanalmente. No existe una referencia exacta sobre quién los produce, pero van apareciendo rastros de la elaboración, entre los cuales se incluyen apuntes, bocetos, pruebas de resistencia, planos de las estructuras, etc. En el transcurso de la muestra, se van construyendo a lo largo del corredor central estructuras geométricas a modo de muros con los ladrillos fabricados. Estas estructuras son reproducciones de diseños utilizados en la arquitectura urbana para contener y dirigir el movimiento de las masas.

La construcción de estas barreras en el espacio alude a un modelo de vigilancia y poder autoritario que sea funcional a un ideal de productividad y progreso. Arquitectura del Humo examina un sistema que limita el potencial de construir nuestro futuro libremente – utilizando nuestras manos, pies, la tierra y el fuego para hacerlo; expone un régimen que limita el recorrido del visitante e impone una dirección predeterminada… una forma y experiencia que nos muestra el control de nuestra imaginación.