Este proyecto surgió a partir de observar a los jardineros que recorren Lima en bicicleta con sus herramientas a cuestas, así como los espacios en los que trabajan. Después de haberlos sentido por largo tiempo como compañeros de ruta, al pedalear cotidianamente por la ciudad, empecé a fotografiarlos, dibujarlos, e incluso a seguirlos. Visité jardines de barrios muy distintos entre sí, y luego, sin haberlo previsto, un paseo al río Mantaro terminó convertido en una notoria irrupción en el espacio expositivo. Mientras tanto, mis desplazamientos diarios se han visto acompañados por preguntas sobre quiénes cuidan los lugares donde vivimos, cómo nos relacionamos con la naturaleza en una urbe con condiciones de vida radicalmente diferenciadas, cómo nuestros hábitos afectan lo que queda de ruralidad alrededor, y qué futuro podemos imaginar para la vida en comunidad. Para la vida de seres tan frágiles como las plantas, y para la vida de seres tan frágiles como nosotros.

Eliana Otta Vildoso

Lima, 2014.