Los textos (aula-historia-muerte) : invitación a la lectura*

RQ: Ya habías elaborado trabajo previo con relación al lugar de la educación en el Perú en Los textos, tu muestra anterior en el espacio de la ex culpable, reflexionando cómo el discurso educativo restringido y empobrecido, y la metáfora de la autoconstrucción habitacional y sus texturas y textualidades crudasmostraban las limitaciones de los modelos de acción y desarrollo del estado peruano. El punto de partida de Los Textos(aula-historia-muerte) es más personal y, sin embargo, si bien apunta a momentos críticos,más álgidos y más urgentes, estos ocupan lugares similares en el imaginario de la historia del proceso de la violencia peruana más reciente.

RO: Tal vez lo más personal del proyecto es el mismo comienzo, las interrogantes. El silencio y el ocultamiento formaron parte de mi propia historia. De lo que vi y escuché de un discurso aprendido del panfleto, que pareciera el sinsentido acerca de una historia “congelada” y a través de ella vi el fanatismo y eso despertó muchas preguntas, tal vez querer saber la historia completa. Es en ese punto que leo El Surgimiento de Sendero Luminoso de Carlos Ivan Degregori y, de hecho, ahí arranca un poco el comienzo del proyecto en sí.

RQ: ¿Podrías explicarnos el proceso por el cual la lectura del libro de Degregori permite rehacer la síntesis del puente que hay entre tu anterior exposición y esta?

Hay algunas ideas que son importantes para el desarrollo del proyecto como la importancia de los acontecimientos en torno a las protestas por la gratuidad de la enseñanza en Ayacucho a fines de la década de los 60’s. Ese punto de partida casi marca la pauta para piezas como la de las sillas, por ejemplo, y la decisión de tallar el mapa de Ayacucho y presentarlo como eje geográfico-temático dentro de la muestra. Fue interesante para mí descubrir a la par el comienzo de todos los partidos de izquierda en esta movida de iniciativa política de los grupos que luego yo conocí a través de mi propia familia años después. Y también aquello que marcó distancia con esos grupos y que se convirtió en Sendero Luminoso. De ese aspecto me interesó haber descubierto esa especia de justificación teórica , o estos escritos en donde se va tejiendo el “pensamiento Gonzalo”, no? Esta especie de teoría de esa revolución, en los libros, en las aulas, me pareció de otro planeta y viendo la historia desde la perspectiva actual, es risible. Sendero en realidad vio a las masas como un grupo inferior al que no le otorgaban el derecho de iniciativa política propia, por eso la enseñanza a través del ejemplo del castigo y la subsiguiente cadena de actos violentos que empezaron a ser “ejemplares” para instaurara el miedo, tremendo ingrediente.

RQ: Formalmente aquí aparecen, entre otros elementos, los libros como alegoría nuevamente de aquello que está encerrado en su propio discurso. Antes fueron las carpetas y pizarras y la estupenda pieza de la jaula de hierro para mostrar la rigidez y la fragilidad del discurso educativo peruano y aquí son los libros (y sus discursos, es de suponer) los que se manifiestan petrificados en su materialidad, que es la cera, como la cápsula de un contenido al que no se puede acceder, como en la momificación de ese “muerto” de adobe que reposa a ras del piso.

RO:Tal vez la elección de hacer los libros de cera tenga que ver con esa teoría o intento de teoría en donde la violencia estaba como intentando ser políticamente “correcta”.Hay algo que se desliza en el libro de Degregori, y es el componente histórico de la zona misma de Ayacucho, habla de una historia de subyugación al indígena terrible en los primeros capítulos, una especie de resentimiento contenido, antiguo que formaba parte del ser ayacuchano, e incluso, ya después vuelve a deslizar el tema étnico en la descripción del núcleo o cúpula senderista y creo que en realidad eso es algo de lo que no se habla mucho en la historia del conflicto interno. ¿Tal vez una herida antigua? Qué hay de eso, ¿es verdad? Tal vez la Huaca-Cerro –Muerto de adobe se puede relacionar a esto, o no, yo quise siempre trabajar el adobe por su presencia en la historia del Perú como material o ingrediente ancestral.

Creo que el proyecto se abre de estas reflexiones tan sacadas del texto leído de Degregori, aunque ciertamente estas premisas marcaron el rumbo general. Ahora, viendo ya el montaje en la galería, se perciben muchas cosas dentro de la instalación, sí el tema de la educación,ahí están el aula, la historia y la muerte , palabras a las que me refiero en la nota de prensa como las ideas flotantes en la puesta. Sin embargo, como te digo, se lee más, se lee algo acerca de la construcción, me atrevería a decir que uno se puede preguntar , ¿Qué se está construyendo, o destruyendo? ¿La historia?, cual historia? Cuanto de uno está en Ayacucho? Lo reconozco? ¿Qué se de esta historia, qué tiene que ver con la educación? ¿Tenemos memoria? ¿Es importante?Como lo dije antes, esta muestra es el resultado de muchas preguntas y creo que me interesa más plantearlas que responderlas. A mi modo, con mis decisiones de usar ciertos elementos reconocibles pero apelando a la ambigüedad y a ciertos tipo de abstracción caleta que me permitan orientar la mirada del espectador sutilmente. No sé, cómo será.

*Extractos de una conversación entre Raura Oblitas y Rodrigo Quijano

Barranco, 20 de setiembre 2012